
Estimado amigo, nunca voy a tener palabras suficientes que puedan explicar lo agradecido que estoy con tu amistad. Los tiempos difíciles del momento dado me encontré atrapado y sin salida, En ese mismo instante apareciste tú, tú y aquella inmensa balsa llamada amistad, y me recogiste del mar frío, yo más muerto que vivo, Tu amistad, amigo mío, fue una gran lección que aprendí de golpe, pero fue el conocimiento más profundo y más maravilloso que jamás ha entrado en mi vida. Ayudar al que esta caído es un sentimiento noble y puro en este mundo de indiferencia y horror. Te aprecio mucho. Me gusta que estés ahí para que me escuches, o para que nos divirtamos, para compartir momentos, pero también me gusta que me cuentes cómo te sientes y cómo te van las cosas. Lo cierto es que me siento incómodo cuando dices que un amigo es quien está ahí cuando lo necesitas, cuando no tienes a nadie. Puede que tengas la razón pero esa frase me suena a desesperación, situación crítica, dependencia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario